Interpretar un contrato de seguro

Interpretar un contrato de seguro correctamente

Saber interpretar un contrato de seguro correctamente es fundamental para saber qué dice en la letra pequeña. Leer bien las cláusulas de un contrato de seguro es vital para no llevarse sorpresas en el futuro y para no hacerse una idea equivocada de lo que se contrata.

¿Qué es un contrato de seguro?

Mediante el contrato de seguro el asegurador se obliga, mediante el cobro de una prima, a resarcir de un daño o a pagar una suma de dinero cuando se produce una de las eventualidades previstas en dicho contrato. En este sentido, el contrato de seguro puede puede realizarse para tener previstos toda clase de riesgos, siempre y cuando exista un algo que se pueda asegurar y que no esté prohibido de forma expresa por la ley.

Para contratar un seguro se firma una póliza, que es el documento escrito y privado en el que queda constancia de las condiciones de dicho contrato. En la póliza constan los derechos y obligaciones de las partes, tomador y asegurador.

Leer todas las cláusulas

Hace poco, la aseguradora DKV realizó un estudio sobre la lectura de las cláusulas a la hora de contratar un seguro. Este estudio confirmó que más de la mitad de los clientes hacía un lectura rápida de las pólizas y que 1 de cada 5 ni siquiera las leía.

Pero es muy importante leer todas las cláusulas de una póliza así como prestarles atención para así asegurarse está incluido todo lo que corresponde y que se entienden todas las condiciones.

Qué hay que tener en cuenta en un contrato de seguro

Cuando se lee un contrato del seguro hay que tener presente algunos datos fundamentales, que los siguientes:

  • Cuándo y cómo se va renovar del contrato de seguro
  • Cómo cancelar o no renovar el seguro
  • Cómo se va a hacer efectiva la suscripción del contrato del seguro
  • Cuánto cuesta del seguro (puede variar en función de la forma de pago)
  • Pasos necesarios para la aceptación y emisión de las pólizas, que normalmente son los siguientes: solicitud del seguro, verificación de los datos, aceptación del seguro y emisión de la póliza.

Obligaciones tras firmar un contrato de seguro

Cuando se ha firma un contrato de seguro el cliente debe pagar la prima establecida más los impuestos, tasas, sellados y todos los recargos que autoriza el reglamento de la actividad aseguradora. Hay que tener en cuenta que la prima puede variar en el curso del contrato en función del aumento o disminución del riesgo contemplado en el contrato, por lo que habrá que revisarlo bien en las cláusulas.

Si la prima no es pagada en el plazo o plazos acordados, el asegurador no se responsabilizará en caso siniestro si éste ocurre antes de que se realice el pago de la póliza.

Otra de las obligaciones del contratante cuando firma la póliza es, en caso de sufrir un accidente sea leve o grave contemplado en a la póliza, debe denunciar el siniestro dentro del plazo estipulado en el contrato. Además, es necesario probar los daños que se han sufrido y permitir que el asegurador verifique tanto los daños como los perjuicios ocasionados.

Entender las cláusulas correctamente

Cuando se lee un contrato de seguro, además de entender las cláusulas correctamente, es importante conocer las diferentes formas de pago disponibles y sus implicaciones. Para que un contrato de seguro sea efectivo, es necesario que se haya pagado la prima acordada dentro de los plazos convenidos.

La prima del seguro es la cuota que debe pagar el asegurado para poder disfrutar de las coberturas contratadas en el seguro. Si en el momento de producirse un siniestro la prima o cuota no está pagada, la aseguradora no concederá la cobertura convenida, puesto que el cliente no ha cumplido con el pago.

Por lo tanto, es necesario estar pendientes de que se hayan cargado los recibos correspondientes, especialmente cuando se trata de renovaciones anuales o si la prima se paga cada vez o de manera fraccionada a lo largo del año. Además, es importante revisar y tener en cuenta que cada cuánto tiempo se paga cuota de la prima en relación a la duración del contrato de seguro y, en caso de que la prima anual admita pagos fraccionados (en dos, tres o cuatro pagos), en cuánto se encarece el precio final.

También hay que tener bien presente si el precio de la prima varía en función de la forma de pago. Muchas compañías admiten pago por Paypal y también usando tarjeta de crédito y/o débito. Muchas compañías hacen un pequeño descuento si se paga con tarjeta al contratar online, puesto que el proceso de pago es mucho más rápido (y para el cliente es mucho más difícil “deshacer” el pago).

Ten en cuenta que todo lo relativo a la cuota del seguro y la forma de pago de la póliza debe quedar reflejado en el contrato. Por lo tanto, antes de firmar, asegúrate de tener claro cuánto tienes que pagar al año o en cada cuota fraccionada. También es importante revisar las condiciones económicas de la renovación del contrato.

En cualquier caso, si en algún momento te han cobrado de más, antes de devolver el recibo o de anular el pago, es conveniente que reclames a la compañía. Si tienes un siniestro en ese periodo de tiempo puedes tener problemas con la cobertura, aunque el fallo haya sido de la aseguradora. Para evitar que se devuelva un recibo o/y que no se pueda realizar el cargo de la cuota del seguro es aconsejable consultar con la compañía o, en su caso, con el mediador, sobre la posibilidad de que envíen un aviso de cobro.

Qué ocurre si se se paga la a tiempo la cuota del seguro

Según el Artículo 15 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro:

 Si por culpa del tomador la primera prima no ha sido pagada, o la prima única no lo ha sido a su vencimiento, el asegurador tiene derecho a resolver el contrato o a exigir el pago de la prima debida en vía ejecutiva con base en la póliza. Salvo pacto en contrario, si la prima no ha sido pagada antes de que se produzca el siniestro, el asegurador quedará liberado de su obligación. En caso de falta de pago de una de las primas siguientes, la cobertura del asegurador queda suspendida un mes después del día de su vencimiento. Si el asegurador no reclama el pago dentro de los seis meses siguientes al vencimiento de la prima se entenderá que el contrato queda extinguido. En cualquier caso, el asegurador, cuando el contrato esté en suspenso, sólo podrá exigir el pago de la prima del período en curso. Si el contrato no hubiere sido resuelto o extinguido conforme a los párrafos anteriores, la cobertura vuelve a tener efecto a las veinticuatro horas del día en que el tomador pagó su prima.

Por lo tanto, excepto en el caso del pago de la primera cuota, en caso de no haber realizado el pago a tiempo o de que se haya devuelto el recibo, tienes hasta un mes, por ley, para realizar el pago sin perder coberturas.

Para interpretar un contrato de seguro de forma adecuada, además de conocer y entender las cláusulas  correctamente y de tener claras las formas de pago de la póliza,

Lo primero que hay tener en cuenta es cómo se organiza la información en un contrato de seguro.  En este sentido, hay que saber que las pólizas constan de dos partes; en la primera parte aparecen reflejadas las cláusulas particulares del contrato, y en la segunda figuran las condiciones generales del seguro. Estas condiciones, que son uniformes para todos los contratos, se incluyen al dorso de la póliza. En algunos casos las pólizas pueden contener información previa.

Qué datos debe contener un contrato de seguro

Según se especifica en el Artículo 9 de la Ley de Contrato de Seguro, la póliza o contrato de seguro contener, como mínimo, los siguientes datos:

  • Nombre y apellidos o denominación social de las partes contratantes y su domicilio, así como la designación del asegurado y, en su caso, del beneficiario
  • El concepto en el cual se asegura
  • La naturaleza del riesgo cubierto
  • La designación de los objetos asegurados y de su situación
  • La suma asegurada o alcance de la cobertura
  • El importe de la prima, recargos e impuestos
  • El vencimiento de las primas, lugar y forma de pago
  • La duración del contrato, dejando claro el día y la hora en que comienzan y terminan sus efectos
  • Si interviene un mediador en el contrato, el nombre y tipo de mediador
  • La firma e identificación de las partes comparecientes; es decir, yo como asegurado y el tomador o asegurador, en función de a quien le corresponda extender el documento o certificado individual de adhesión
  • La acreditación de la fecha de recepción o entrega del duplicado o ejemplar de contrato para poder haber ejercer el derecho legal de desistimiento y reclamación de divergencias.

Además, la Ley de Contrato de Seguro indica, en el mismo artículo, lo siguiente:

Si el contenido de la póliza difiere de la proposición de seguro o de las cláusulas acordadas, el tomador del seguro podrá reclamar a la Entidad aseguradora en el plazo de un mes a contar desde la entrega de la póliza para que subsane la divergencia existente.

Transcurrido dicho plazo sin efectuar la reclamación, se estará a lo dispuesto en la póliza. Lo establecido en este párrafo se insertará en toda póliza del contrato de seguro.

Para más información puedes consultar la Ley de Contrato de Seguros.

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