¿Cómo proteger la piel del sol? proteccion solar

Hasta hace poco, las cremas de protección solar se asociaban con las vacaciones, la playa, las actividades al aire libre, en una palabra: tomar el sol y protegerse contra las quemaduras. Mientras tanto, la protección solar es algo mucho más, y sobre todo, algo que debemos cuidar no solo en verano, sino durante todo el año.

Protección solar: ¿por qué es tan importante?

La radiación solar es un fenómeno al que nos enfrentamos en cualquier época del año, sin importar qué tan alto esté el sol o qué tan intensamente brille. Existen tres tipos de esta radiación que llegan a la Tierra, que según la longitud de onda se dividen en:

  • radiación visible, que es la luz solar a la que reacciona la retina del ojo humano (las longitudes de onda oscilan entre 380 y 780 nm),
  • radiación infrarroja (o infrarrojos, IR): son ondas con una longitud de 760 nm a 1 mm, que el cuerpo humano siente en forma de sensaciones térmicas; es aplicable, inter alia, en medicina en el tratamiento de diversas enfermedades, por ejemplo, enfermedades de la piel o de las articulaciones, y en ingeniería térmica (por ejemplo, calefacción por infrarrojos),
  • UV – este tipo de radiación consta de tres tipos de ondas biológicamente activas: UVC (de 100 a 280 nm), UVB (de 280 a 320 nm) y UVA (de 320 a 400 nm).

Los últimos tres tipos de radiación ultravioleta son dañinos para los humanos, pero los rayos UVC, que son letales para los organismos vivos, absorben completamente las capas superiores de la atmósfera terrestre. Por lo tanto, solo las ondas UVB y UVA llegan a la Tierra. Los primeros son los que corresponden, inter alia, a para las quemaduras solares o la producción de melanina (de ahí el bronceado), pero afortunadamente la mayoría de ellos también desaparecen en la capa de ozono, por lo que solo un pequeño porcentaje llega al globo. El segundo es la radiación, que impregna casi por completo la atmósfera, y más adelante, p. Ej. a través de los cristales de las ventanas, la ropa y nuestra piel.

Los rayos UVA son responsables de procesos irreversibles en la piel, que incluyen:

  • fotoenvejecimiento de la piel,
  • degradación de las fibras de colágeno y elastina,
  • varios tipos de alergias al sol y enfermedades de la piel causadas por la radiación,
  • manchas de decoloración y pigmentación,
  • cáncer de piel.

La única forma de prevenir estos efectos desagradables es utilizar una protección solar adecuada. Por tanto, el uso de filtros (no solo en cosmética, sino también, por ejemplo, en gafas de sol) es una necesidad, no una elección.

¿Qué protector solar elegir en verano y cuál en invierno?

Conocer ciertos términos, o más bien abreviaturas, que solemos ver en los envases de este tipo de productos ayudará en la adecuada selección de cosméticos con filtro. Hemos explicado anteriormente dos de ellos, es decir, UVA y UVB. La tercera abreviatura es SPF (factor de protección solar), que siempre viene con un número (de 2 a 50 y más). Es la relación entre la cantidad de radiación que llega al cuerpo después de usar el filtro y la cantidad de radiación que llega al cuerpo sin usar el filtro. Por ejemplo, SPF 15 significa que una quemadura solar por rayos UVB ocurrirá 15 veces más tarde cuando se aplica un producto protector dado que cuando no se aplica.

En otoño e invierno, cuando la intensidad de la luz solar es menor, podemos utilizar cremas con SPF 15-20. Según la investigación, la protección al nivel de SPF15 detiene el 93% de los rayos UVB y SPF30 – 97%[i]. En verano, debe alcanzar al menos SPF30, y las personas con tez clara y piel sensible, y los niños, incluso SPF50.

Al leer las etiquetas de los productos, asegúrate de prestar atención a si también brindan protección contra los rayos UVA, porque debemos protegernos de este tipo de olas durante todo el año.

En cuanto al tipo de productos, tratemos de elegir buenos cosméticos con filtros minerales. Su punto fuerte es que son seguros incluso para pieles muy sensibles. Crean una barrera física que refleja los rayos del sol en su superficie y, por lo tanto, protegen de manera más eficaz contra sus efectos nocivos.

¿Cómo usar correctamente el protector solar?

Para que los cosméticos que protegen de la radiación solar sean eficaces conviene recordar algunos consejos.

1. La crema SPF es uno de los elementos del cuidado matutino diario. Y aunque un producto como la crema hidratante TEAM SUNSCREEN SPF30 se puede usar solo, para un cuidado integral de la piel también vale la pena usar su crema de día o suero favorito. Sin embargo, recuerda que el filtro debe ser el último paso antes de aplicar el maquillaje (si estamos usando maquillaje).

2. Deje que este producto absorba aproximadamente 10 minutos antes de continuar con cualquier paso adicional. Es importante no mezclar la consistencia de la crema SPF con otro cosmético, de esta forma podemos debilitar el efecto protector. Al aplicar el filtro en el rostro, al igual que con los cosméticos para el cuidado de la piel, no te olvides del cuello y el escote.

Protección solar y maquillaje

Al usar cremas con filtros, no tenemos que renunciar al maquillaje. Es cierto que muchos productos, especialmente aquellos con un FPS alto, son un compañero difícil de las bases y los polvos. Son pesados, blancos, dejando vetas en la piel. TEAM SUNSCREEN es único en este sentido, ya que contiene un pigmento que le da a la piel un tono transparente de color carne, independientemente de la tez. Es casi invisible y no deja marcas blancas.

También vale la pena desacreditar el mito aún persistente de que el maquillaje en sí protege nuestra piel de la radiación. No es verdad.

¿Cómo quitar el protector solar?

La crema SPF crea una protección invisible en la piel que tiene que hacer frente a los dañinos rayos del sol. Por lo tanto, cuando se utilizan cosméticos con filtro, especialmente los impermeables, es extremadamente importante limpiar la piel en al menos dos etapas. Primero, busquemos un aceite, desmaquillador o líquido micelar. En el segundo paso, lavemos la cara, el cuello y el escote con un gel limpiador. No olvides utilizar un tónico que equilibrará el nivel de pH de la piel y acelerará la regeneración de la capa protectora.

Protección solar: ¡siempre debes recordarlo!

La protección solar no es solo cremas o lociones de protección solar. Estas también son gafas de sol adecuadas con filtros. Bajo ninguna circunstancia debemos comprar este tipo de productos en puestos o bazares junto al mar. Lo mejor es acudir a una óptica de gafas, donde tenemos la garantía de que las lentes utilizadas en ellas están equipadas con un filtro UV certificado y apropiado. El arnés también es importante, ya que es difícil protegerse de la luz solar directa si no es con sombrero o gorra. Además, recuerde que incluso los productos impermeables no permanecen puestos todo el tiempo. Así como el maquillaje se borra, también lo hacen las cremas. Por tanto, vale la pena volver a aplicarlos a las 6-8 horas, y si nos quedamos mucho tiempo a pleno sol (en la playa, en la montaña, en la piscina, etc.), incluso cada 2-3 horas.

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